¿Por qué no come mi bebé?

¿Te has preguntado en varias ocasiones por qué no come tu bebé?, te informamos en nuestro blog de Bebés. Una de las grandes preocupaciones de todo padre y madre es la ausencia de apetito en su hijo.

 

En ciertas ocasiones y empujados por la desesperación, los padres recurren a suplementos para el hambre. No obstante, la mejor solución radica en la reeducación de los hábitos alimenticios de nuestro bebé.

Motivos por los que mi bebé no come

Lo primero es asegurarnos de que nuestra sensación es cierta, esto es, que verdaderamentenuestro hijo no come. Muchas veces los niños se encuentran sanos, pero los padres consideran que come poco. Pero si de verdad no comiera lo suficiente, ¿por qué no tendría ganas?

Al principio son los propios bebés quienes demandan la comida, por lo general cada tres horas, con lo que la madre tendrá que darle el pecho. Al alcanzar los tres meses el bebé suele pedir más porque está creciendo y con él su apetito.

Cuando nuestro hijo cumpla el año el crecimiento se ralentizará, por lo que no necesitará tanta cantidad de alimento. Habrá que adaptarse a sus necesidades y no excederse en preocupaciones si no se acaba su plato de puré casi nunca. Lo más probable es que esté lleno, por lo que no debemos obligarle a comer más.

Entre los 3 y los 5 años el crecimiento se ralentiza aún más y aquí aparecen la gran preocupación, ¿comerá lo necesario para cubrir el nivel de actividad que lleva? Los cabreos, adulaciones, amenazas pueden causar problemas alimenticios a nuestro hijo, ya no sólo de pequeño, si no cuando sea un adulto.

¿Qué podemos hacer? Para que no deje siempre comida en el plato podemos ponerle una porción pequeña e ir aumentándola en función de lo que aumente su apetito.

Otro foco donde debemos poner nuestra atención es si la falta de apetito de nuestro pequeño guarda relación con su vida cotidiana, es decir, si están intentando llamar nuestra atención sobre algo. En estas situaciones debemos averiguar qué es lo que estresa a nuestro bebé y ponerle solución, una vez lo hagamos el problema con la comida desaparecerá.

Si pese a nuestros intentos de abrirle adecuadamente el apetito, nuestras investigaciones sobre un posible malestar emocional, sigue persistiendo en no comer y pierde peso, debemos acudir al médico y que éste descarte alguna enfermedad que pueda estar minando su hambre. Es en estos casos cuando quizá sí debamos plantearnos el acompañar la alimentación de nuestro hijo con suplementos alimenticios.

Fuente: http://www.cosasdebebes.com/

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